Google RankBrain, la inteligencia artificial aplicada a las búsquedas en Google

Algoritmo Google RankBrain

Google RankBrain

A finales del 2015 Google sorprendió a todos sus usuarios de nuevo sacando una actualización de su algoritmo de búsqueda, pero esta vez el algoritmo no estaría enfocado en el tema de posicionamiento en las SERP, si no en el de la integración de una nueva inteligencia artificial capaz de mostrarnos unos resultados más concretos y precisos. Os hablamos de Google RankBrain.

Esta IA es capaz de establecer relaciones entre las diferentes maneras de expresar y escribir una búsqueda, registrando y aprendiendo similitudes de nuestro lenguaje cuando tratamos de temas específicos o novedosos. Cuando el algoritmo no encuentra cierta frase o palabra, es capaz de localizar concordancias con otras que tengan un significado parecido o estén estrechamente relacionadas, haciendo un filtrado del contenido mucho más relevante y preciso.

Cómo funciona RankBrain

El funcionamiento del algoritmo RankBrain se basa simplemente en una serie de operaciones matemáticas sobre lo que se denominan “entidades”. Estas entidades están compuestas por enormes bases de datos con millones de líneas de información sobre personas, objetos y localizaciones.

Cada vez que el algoritmo procesa una nueva consulta, actualiza su aprendizaje de forma automática y continuada dividiendo la consulta en palabras llamadas “interpretaciones”, y asignando a su vez dichas interpretaciones en diferentes vectores, en el sistema llamado “representaciones distribuidas”. Estos vectores son clasificados usando fórmulas matemáticas en direcciones únicas, reconociendo si existe o no correlación de palabras similares para compartir el mismo espacio en esa dirección.

Si el buscador no es capaz de encontrar una interpretación exacta y concreta, utiliza una técnica de mapeo de direcciones para ajustarse lo máximo posible al resultado que el usuario desee encontrar.

Este sistema de aprendizaje continuo y automático mejora la interacción y toma más en cuenta las conexiones gramaticales como “y” o “el”, así como palabras de carácter negativo como “sin” o “no”, pudiendo tener una mejor comprensión así de lo que realmente se está buscando. Como es lógico, existen casos en los que el sistema arroja resultados poco o nada acordes a las búsquedas de los usuarios, pero toma nota de ello para, en próximas búsquedas, poder devolver vectores más relevantes.

Cómo veis, este proceso puede parecer sencillo de entender a priori, pero detrás existen infinidad de cálculos matemáticos muy complejos destinados a clasificar y a archivar toda esa información que recibe, desde millones de localizaciones en todo el mundo.

¿Podemos optimizar nuestra web para RankBrain?

No existe una regla concreta para que podamos optimizar nuestros artículos, pero el principal analista de Google, Gary Illyes, nos recomienda que utilicemos un lenguaje natural y cómodo para los lectores. Es decir, que la optimización de los contenidos (para que RankBrain pueda entender de qué tratan y así estructurarlos y clasificarlos de la mejor manera posible) depende en buena medida de escribir de forma natural y no robótica. Si RankBrain rastrea páginas y detecta contenido con ausencia de sentido, falta de concordancia entre frases y/o fallos gramaticales, lo más seguro es que no pueda posicionar dichas páginas en determinadas búsquedas al no entender su contenido.

¿Para qué malgastar tiempo en modificaciones de artículos que sabes que están bien redactados y son bien acogidos por tus lectores? La respuesta es sencilla: absolutamente para nada. Si eres de los que escriben diariamente contenido de calidad y tienes un buen público que te sigue, no tendrás por qué preocuparte por estos cambios. Sin embargo, debes tener en cuenta que este algoritmo está basado en búsquedas que todavía no han sido realizadas o son desconocidas para el buscador, por lo que si pretendes posicionarte por algún tema que aún no ha sido debidamente tratado, o que es muy concreto, será mejor que no te obsesiones con la posición en base a coincidencias, pues será tiempo perdido.

Es decir, que no vas a poder saber si los cambios introducidos te darán un buen o un mal resultado y, en cualquier caso, lo más normal es que la situación cambie con el tiempo al ser un algoritmo de aprendizaje continuo. Así que, si realmente quieres mejorar tu posicionamiento, no debes preocuparte tanto por los nuevos algoritmos si tienes el convencimiento de que has hecho las cosas bien.

Sigue creando buen contenido para tus lectores con un lenguaje humano y de fácil comprensión, y las recompensas vendrán por sí solas.

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